
Su tapado rojo de nervios,
la distinguía en el atiborrado
escenario del bar el sábado
a las cinco de la tarde.
Adiviné que me diría:
“-Sinceramente no me gusta sincerarme…”
Luego, ya no habría de escuchar
sus palabras sin garantías.
Decidí marcharme antes que sus ojos
distinguieran mi mejor camisa.
Luego, no he vuelto a verla.
Luego de estas palabras,
dejaré de recordarla.
Al menos es
lo que presiento.
BELLA FOTO
Y es bueno que no la recuerdes.
¡qué peligro!.. representan los que sinceramente no quieren sincerase, para los que luchan por que la sinceridad sea su refugio entre tanta tormenta de disfraces
besos poeta Gizz
comentario por Gizela — 30/Junio/2008 @ 4:50 am
Palabras sin garantía… pocas palabras la tienen creo yo. Tal vez es mejor dejar de recordar, aunque no sé si es lo mismo que olvidar.
comentario por Tramontana — 30/Junio/2008 @ 9:44 am
quizás alguna vez presientas que brota en forma de pensamiento…
Ah! y gracias por contarme la historia que envuelve a tu blog…
BSS
comentario por Bohemia — 30/Junio/2008 @ 3:42 pm
Hola Gustavo, qué de tiempo, ¿te envío un avión o prefieres un yate porque te he dejado un regalito en mi hotel del alma, cuando puedas puedes venir a recogerlo, espero que sea de tu agrado, hay una super gala montada, música, barra libre etc.
Salu2
comentario por Tomás — 30/Junio/2008 @ 6:26 pm