
Acaso su sonrisa
sólo signifique
una íntima victoria
que ignoraré
por siempre.

Acaso su sonrisa
sólo signifique
una íntima victoria
que ignoraré
por siempre.

En la parada,
me regaló un paquete verde
de galletitas
con sabor a manzanas
y algunos besos.
Mansa y sana
siguió sonriendo
tratando de divisarme
entre los pasajeros
del omnibus
que se alejaba.

Bostezo y bostezo
y detrás de las paredes,
me acecha la arrogancia
del ímpetu sexual
de mis nuevos
vecinos.

Cambiaré de parecer
esta misma tarde.
En esta misma ciudad,
que se viste emplomada
y se aburre de si misma
esta misma tarde.
Tarde como la de tantos días
en los que llueve.
…y esas ganas de llorar que me vienen todo el tiempo, desde hace no se ya cuánto tiempo.

Ruego que me haya dejado
porque ya no me ama.
Espero que su intención
no sea aliviar mi duelo.
Deseo que no sea esta vez,
la última vez que la vea.
Es tan linda…
Ojalá no cumpla aquello
de que moriría
si no está
a mi lado.

| - ¡Hola Mami!. - ¡Hola mi vida!. ¿Estás bien?. - Mami me mandan a las islas… |
![]() |
- Fijate en la alacena, hay fideos moñitos y medio paquete de harina triple cero, justo al lado. - … - ¡Pero!. No puedo creer que no lo encuentrés. Abrí la otra puertita. Fijate que hay un tarro con arroz y un frasco de mermelada que ahora tiene orégano. Tiene que estar por ahí. Subite a una silla, que vas a ver mejor. -… - ¡Será que tengo que ir yo!. Vos jugás con eso. Sabés que siempre termino haciendo todo por vos y eso te gusta. Así nunca vas a independizarte… -… - ¿Viste las llaves?. Suena el timbre. Nunca sé dónde dejo las llaves. ¡Acá están!. Esperame un poco, voy a abrir la puerta. - … - ¡Hola mi amor!. Dale, pasá. - ¡Hola papi!. Dame un beso. ¿Con quién hablabas?. - Con nadie hija, sólo jugaba a que ya habías llegado. - ¡Ay, papi!. ¡Pero qué ansioso!. - y me abrazó… como siempre. |

- … ya ves, mi infancia huyó de mi como una sombra que no quizo estar ligada a mi existencia. Tuve suerte de verla huir. De otra forma no sabría que fue de ella. Debo reconocer que muchas veces yo mismo, haría lo mismo conmigo. El problema es que a esta altura de mi adultez aún no sé hacia dónde se proyecta la luz. Sé que un día mis pupilas harán foco en alguna cosa y esa será la oportunidad para justificarme mientras tanto.
- Hey!. Mirá yo pensé que me invitarías a un telo. Está bueno lo que me contás, pero tengo que irme. Mis hijos están por salir del colegio. Nos vemos otro día o quizás… nunca.
Huyó de mi como una sombra que no quiere estar ligada a mi existencia. Seguiré buscando una sombra, un par de días más. Si no la encuentro, la llamaré para invitarla a un telo.